Si nos hundimos antes de nadar no soñaran los peces con anzuelos, si nos rendimos para no llorar declarará el amor huelga de celos.
La primavera miente y el verano cruza como un tachón por los cuadernos; la noche se hará tarde, tan temprano, que enfermarán de otoño los inviernos.
Cuando se desprometen las promesas, la infame soledad es un partido mejor que la peor de las sorpresas.
17 agosto, 2010
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1 comentario:
Comentario inteligente: Hable con mama! me dio el okey y hasta prometio ayudarme!
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