Que la vida iba en serio ya te avisó un poeta, y como a mi, hiciste bien, tampoco lo escuchaste. Por eso te seguí hasta el precipicio, y acaricié las luces de tu estambre. Me dejaste la guerra, y los manojos de ortigas. Te fuiste con mi aliento, con mis discos de Sabina y la llave del porvenir.
14 agosto, 2010
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2 comentarios:
justo los de sabina se llevo hay que colgarlo de las pelotas... jajaja
:)siempre tan bien vos !
soy tu fan nro 1 :P
Valennnnnnn
Te deje oootro premio jejeje!
Besooote!
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