Tu tiempo es ahora, tu luz es mañana, cerrá los ojos y empezá a soñar.

V A L E N T I N A

28 diciembre, 2011

- ¿Ya nos habíamos visto no? tengo la impresión de que ya nos hemos visto en algún sitio. No sé me parece que ya te había visto, tienes un aire místico, no de verdad, tienes un áure especial, diferente, ¿crees en los espíritus? Yo creo mucho en eso. Puede que nos hayamos encontrado en otro tiempo, en otra época. He sentido la necesidad de hablarte en cuanto te he visto, no sé, es muy raro. He pensado que si no te hablaba antes de irme, iba a perderme algo, algo importante.

FC!

Solo una cosa me da miedo,
que podríamos no habernos conocido nunca.

22 diciembre, 2011


FELIZ CUMPLEAÑOS BENJAMIN!

Sos lo mejor que me dio la vida J

22 noviembre, 2011



LA SONRISA PERFECTA

Estoy buscando melodías, para tener como llamarte.





Nunca me había emocionado tanto el silencio. Las luces se apagaron y la gente en vez de gritar porque empezaba el recital se quedo en silencio. Aplaudió la entrada de Silvio y sus músicos y de nuevo el silencio ‘En el claro de la luna’ empezaba a sonar y en el gran Orfeo solo se escuchaba su voz. En muy pocas canciones el publico lo acompaño en su cantar. En esas canciones que son imposibles no cantarlas.
Empezó a sonar ‘Quien fuera’ y fue inevitable el nudo en el medio del pecho, el mismo que siento cada vez que la escucho.
A mí alrededor veía como todos movían los labios siguiendo cada palabra, pero en silencio. Veía sonrisas, lagrimas, emoción. Se palpaban recuerdos. Sensaciones. Se me ponía la piel de gallina cada vez que alguien rompia ese silencio gritando VIVA CUBA, VIVA ERNESTO, VIVA LA REVOLUCIÓN, luego de nuevo el silencio acompañando su voz, dulce, clara.
En el momento que estaba terminando ‘Ojala’ me di cuenta que se estaba terminando algo muy importante para mi. Ese canción, ese recital que tanto esperé, esa etapa de mi vida que aún no logro superar. Juro que nunca cante una canción con tanta pero tanta alegría y tristeza a la vez.
El publico entero se para a aplaudir y a ovacionar ese momento, yo me quedo sentada, secando las lagrimas porque no podía dejar de llorar.
En ese momento recordé cada momento vivido, cada uno de sus abrazos, cerré los ojos y lo sentí como si hubiera estado conmigo.
Termino el recital la gente se iba y yo seguía ahí. Pinche la nubecita de los recuerdos y salí a fumar un pucho, volvi a pensar en frio, volvi a sentir lastima, porque el odiarla es darle mucha importancia y no siento ni odio, ni bronca, ni rencor. Solo LASTIMA. Una vez más no había podido controlar mis impulsos, solo que esta vez no me arrepentía.

Escribí un testamento que no llegaba a abarcar un mensaje. Lo borré. Había sido suficiente por esa noche. Preferí seguir esuchando el silencio que acompaño también, mientras Silvio cantaba.

PATO MUDO

Nunca entendí que tiene que ver que un “pato mudo” (¿Por qué mudo?) haga un paso y una cagada, un paso y una cagada. Pero cuando era chica vivía rompiendo vasos almuerzo por semana, y cada vez que me retaban mi abuelo decía SOS UN PATO MUDO VALENTINA.
Un paso, una cagada. Ya no rompo vasos. Pero si que últimamente no dejo de hacer cosas por las que vale la pena arrepentirse
. Y aunque no busque las situaciones para que nada salga como mi imaginación lo asegura, las situaciones me golpean la puerta de casa, yo les abro y las atiendo como a mi mejor invitado.
No se si alguna vez comenté que una de mis mayores características es que soy demasiado impulsiva y cuando digo demasiado no exagero, esa palabra queda chica al lado de tener una opción que intente controlarme cuando una situación me supera. Cuando en mi vida siento que algo esta queriendo desequilibrarse sin un aviso previo aparecen los impulsos. Y cuando aparecen los impulsos normalmente ya es tarde. E AQUÍ CON USTEDES EL FAMOSO PATO MUDO.

Debería contar la historia desde sus remotos comienzos. Debería contar cosas que mi cerebro decidió suprimir o que mi cerebro cambio a la versión mejorada elegida por mi de muchas otras. Y no tendría mucho sentido que se sepan a esta altura del partido. Debería victimizarme como siempre lo hice ante su presencia y la del resto. Debería. Pero ni yo me creo a ese personaje que le hecha la culpa de todos sus males, ya no.
Hoy admito haber sido la culpable de todo. Pero hasta hace dos días nunca me saque la venda que tenia en los ojos cuando entendí de una vez por todas lo que hice para que su mirada me diga –SOS UNA POBRE MINA- cada vez que me mira fijo a los ojos.
Siempre lo hizo, por lo menos conmigo (no se si con el resto del mundo lo hace) tenia una manía de hablar y no sacarme ni un segundo los ojos de encima. No tiene ojos lindos, no obstante es lo que mas me gusta de su apariencia física. Son negros. Oscuros, comunes como cualquier ojo negro que no llama la atención de nadie. Sin embargo, nunca hace falta que me diga mucho. En realidad, nunca lo hace. La manera en que me mira me hace dar cuanta de cuando quiere intimidarme, cuando quiere que lo deje de joder, cuando quiere que me calle, cuando no me soporta, cuando quiere que cojamos, cuando puedo parecerme un poquito a la mina que le gustaría tener al lado suya, cuando me abrazaría y no me soltaría jamás pero su orgullo no lo deja. El nunca dice nada, nunca hace gestos, nunca se desubica, él solo me mira y yo ya se lo que quiere. Y como se lo que quiere se lo doy. Y obvio que a cada cosa que quiere yo la quiero más que él. Porque hasta eso tengo, mi egoísmo no deja de adueñarse de lo que no es suyo.
Pero hace un tiempo que su mirada me decía otra cosa, y todas mis respuestas eran negativas. SITUACION AL BORDE DEL COLAPSO. ¿Qué era en lo que me estaba equivocando que no podía darle lo que él quería? ¿Por qué no podía escuchar lo que su mirada me estaba gritando?
Ya no me mira como antes, me mira con lastima. Si, lastima. Es el único sentimiento que tiene sobre mi persona. Lastima. Y todo producto de cada una de mis “cagadas”. Todo única y exclusivamente por mi culpa.

Pero…yo lo amaba y él era un hijo de re mil puta que se empeñaba en hacerme sufrir. Yo lo amaba y hace cinco años que me empeño en hacer cosas para que él me odie.

18 noviembre, 2011


Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da. Nada es mas simple, no hay otra forma. Nada se pierde, todo se trasforma.

Y QUE SEA LO QUE SEA

¿Qué más te puedo pedir 2011?

DOS SUEÑOS

CUMPLIDOS EN MARZO

JOAQUIN SABINA Y

EN NOVIEMBRE

SILVIO RODRIGUEZ.

Sin dudas se me pone la piel de gallina cuando hago cuenta de las cosas que me diste año, ya casi que te terminas, pero se que no puedo pedir mas.
Miro hacia atrás y no puedo creer lo mucho que tenia al lado y no valoraba como debía. Hoy, no puedo aguantar tanta felicidad. Estoy viendo crecer al nene mas hermoso del mundo, que cuando me ve me abraza y me dice tía. Me pide que le cante, y a mitad de la noche viene a acostarse conmigo. Estoy disfrutando como nunca lo hice a siete personas excepcionales. A esas que hoy me cierran la boca y que a pesar de que cada una tiene sus cosas, amo a cada una con mi vida, porque cada día aprendo algo nuevo, cada día siento algo nuevo, cada día son mucho mejor. Tengo de nuevo a mi papá conmigo, y juntos estamos aprendiendo a tenernos, a querernos, a cuidarnos. A como es ser hija y a como tener papá, y este papá taaaan particular. Estoy caminando este camino con una de las mejores cosas que pudo haberme dado la vida que es mi hermana, que a pesar de solo cinco años de conocerla, parece que hiciera toda una vida que estamos juntas. No puedo pedir nada mejor, que tenerla al lado mío, cuidándonos, retándonos, acompañándonos, tan incondicionalmente como nunca lo hubiera imaginado. Aun tengo a mis dos abuelos conmigo, que sin ellos nada seria igual, y una mamá que además de mamá es una amiga, una hermana, una confidente. Tengo a esa persona al lado mío que a pesar de las miles de trabas que hay en el medio seguimos juntos. Tengo miles de cosas que antes también las tenia, pero hoy miro con otros ojos. Mi carrera, mis compañeros de la facultad, mis familias, mis amigas de mi grupo y las que tengo aparte que aun puedo decir que valen la pena, los grillos, la escuela, mi casa, mi sobrino, mi escencia.

Nada se pierde, todo se trasforma solía decir un gran amigo, Jorge. Puedo asegurar que hoy todo se trasformo y se sigue transformando en felicidad y mas felicidad.

09 noviembre, 2011

PELIGRO DE EXTINCIÓN

Me considero una persona enamoradiza. Aunque debo admitir que no estoy segura de haberme enamorado. Y todo lo que esta acción conlleva. Pero puedo hablar específicamente de dos personas con las cuales llegue a sentir “amor” en la máxima medida que mi corta experiencia puede dejarme hacer alusión.
La lista puede extenderse a números impensables si uno quiere, pero hay muertos que mejor dejarlos en el placard.
Como siempre digo, suelo enamorarme del amor y lo que ese sentimiento produce cuando un alguien aparece en mi vida
. Pero así como viene, se va con el correr de los días, de los encuentros, de mi inconformismo sobredimensionado. Si hay algo que me caracteriza es que nada me llene y siempre demande más, tanto como a los demás como a mi misma. Cuando algo deja de provocarme adrenalina, me aburro, me distraigo, descuido lo que esta y lo dejo ir. Total, se que si quiero puedo volver a sacar a flote mi nena encantadora de adentro, esconder la serpiente que hay casi queriendo escaparse de mi interior y seducir a cuan objetivo se ponga delante de mis ojos. No creo en los signos pero algo que describe a los capricornianos y es que son personas con las que no vale la pena luchar. Disponen de una capacidad innata para salirse con la suya; no importa lo que en principio parezca, al final, acaban ganando. Y nada me sienta tan bien como esta descripción.
Si hay algo que descubrí con el correr de los años, es que tengo una autoestima prácticamente indestructible, un ego insoportable y una sonrisa compradora. Si hay algo que aprendí con los años y sus partidas, es a amar a mis virtudes y mis defectos. A defender mis convicciones y a que nadie me manipule.
Si algo aprendí con el tiempo es a convivir con la mina que odio cuando el amor aparece.


LLAMEMOSLE A

Con él las cosas son totalmente distintas. Puedo afirmar que todo lo que acabo de argumentar con tal seguridad entra en duda y se desvanece cuando su persona asoma a la tranquilidad de mi mundo de fantasía. Ésta de la que hablo apareció mucho después de su inoportuna llegada a mi vida de púber con demasiados tormentos. Él llegó para apaciguar y arrasar con cualquier aflicción que se cruzara en su camino para hacerse dueño de todo un terreno donde pudiera sembrar lo que a él le pareciera capaz de destruirme y revivirme a medida que se le antojara. Se aseguró de que si me convertía en un intento de imitación de lo que él era, mi relación hacia con su persona permanezca estática, incapaz de ganar batalla. Y se aseguró de tal manera que hasta hoy, sigue derrotándome con mover un par de fichas, nada más.
Él aparece cuando quiere, sobre todo en los momentos en que mi yo interior se esta dejando morir. Él no quiere que muera, y me reanima solo para que lo vea irse cuando empiezo a reaccionar. Y así sucesivamente hace que crea que esta ahí, que nunca va a irse.
Él vuelve, siempre vuelve. Y yo nunca dejo de esperarlo. Lo espero, siempre lo espero. Y vuelve a aparecer de las maneras que menos imagino, sembrando dudas y haciéndolas crecer con su silencio.
Él que va y viene, entra y sale de mi vida sin pedirme permiso haciéndome su presa más débil y convirtiéndome en la serpiente más venenosa. Demasiado venenosa para mí gusto.
Él sigue provocándome los mismos nervios que hace 5 años atrás, la misma arritmia cardiaca que ya es inconfundible cuando se hace presente y tengo las mismas reacciones estúpidas de nena de catorce años, las mismas contestaciones de adolescente inmadura, los mismos planteos ilógicos, la misma adrenalina que nunca dejo de provocarme
, la misma angustia mesclada con felicidad cada vez que me habla mirándome con sus ojos penetrantes a mi desorbitada mirada, sin sacármela un segundo de encima. Él, que hace que mi cuerpo tiemble cuando me besa, que hace que me ponga expectante a cada palabra, que hace que me saque de quicio su histeriqueo que tanto me gusta. Él, al que tanto odio.
Él que lejos de amarlo, puedo afirmar que es (pongámosle un titulo) “EL AMOR DE MI VIDA”.


LLAMEMOSLE B

Para hablar de la otra persona vuelve la simpática mujer que nombre al principio, la que puede ser la más tierna de todas, o la peor insufrible que uno puede llegar a imaginar. (Lo que no quiere decir que no sea sensible y encantadora en la mayoría del tiempo.) Pero aun enamorada de su presa el instinto le gana a la razón, y como toda serpiente necesita una victima para alimentarse, sin alimento no sobrevive. Sin él no puedo vivir. Él es mi cable a tierra, mi respiración, mi alimento. Con él fui creando el ser que, de quien no quiero seguir hablando (A), me convirtió. Con él, hice lo que hicieron conmigo. Con el llegué a amar hasta en lo mas incognito de mi , con él llegué a sentirme amada, con él sentí que me asfixiaba cuando me sobrepasaba de mi huida y sentía que era posible perderlo. Con él viví al extremo desde lo más lindo hasta lo más feo. Con él crecí y me convertí en la que normalmente soy gracias a alguien más. Con él sigo aprendiendo que puedo ser mucho mejor de lo que creo que soy en mi pedestal, y que la inconformista “hija de puta” que aparece acá, normalmente se llena con las cosas más sencillas que solo él puede darle a la mujer mas simple, soñadora y enamorada que aun sigue negándolo, aunque sabe que lo está.

LLAMEMOSLE C

Lo que más me sorprende de todo esto, es que de entre las incontables historias de las que preferí no hacer lista, existe un tercero en discordia que está despertando sentimientos que aun no logro poner en ningún lugar. Pero me animo a decir que las palpitaciones cuando aparece sin que yo lo busque son casi idénticas a las que siento por A. Igual, no puedo todavia distinguir con cuál Valentina estoy escribiendo este nuevo capitulo, quizás una mescla de las dos, quizás una nueva. O quizás, el día que nos conozcamos podamos los dos decirlo.





Me prendo un pucho

y escribo un mensaje:

VOLVE!


Sabe que todavía me tiene,

y como lo sabe no me

contesta.

03 noviembre, 2011

-¿La querés?

-Y…uno se acostumbra, se encariña.

-Ahh. Como con los perros ¿no? Yo vendría a ser, ¿un hámster?

-Estúpida, con vos es distinto.

-Conmigo es peor, porque a mi no estas acostumbrado. ¿O también soy una costumbre?

-¿A que queres llegar Valentina?

-¿Te das cuenta qué no me respondes ninguna pregunta?

-Si queres saber si te quiero más que a ella, si, mucho más.

- J

-Vos…Lo queres más a él.

-Con vos es distinto

-No es una pregunta, es una afirmación.

CELOS

Los celos es una respuesta emocional compleja y perturbadora, que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio.

02 noviembre, 2011

Brillas y yo ya no te miro,

miro como es que te miran, mientras vos me miras.